La Antártida es una tierra fascinante rebosante de fauna única. Las extremas condiciones del continente han dado lugar a la evolución de especies extraordinarias, cada una adaptada para sobrevivir en este hábitat helado. Aunque esta masa de tierra pueda parecer estéril, es hogar de un ecosistema rico y diverso. La vida silvestre se ha adaptado durante milenios para prosperar en la naturaleza congelada. Desde las majestuosas ballenas del Océano Austral hasta los resistentes animales terrestres, la fauna de la Antártida ofrece una mirada sin igual a las maravillas de la naturaleza.

Animales antárticos que habitan en tierra
Entre los animales terrestres, los pingüinos del Polo Sur son indudablemente las estrellas. Para muchos, los pingüinos son el plato principal cuando se trata de visitar la Antártida — y sin duda son icónicos. Siete especies de pingüinos viven en la Antártida, y cada una tiene sus propias características encantadoras.
Desde los pequeños pingüinos Adelia y de barbijo hasta los majestuosos pingüinos emperador, estas aves incapaces de volar son las más abundantes en la Antártida. Alrededor de 12 millones de pingüinos viven en la Península Antártica, donde las condiciones son relativamente benignas. Estas aves están adaptadas al clima riguroso, con rasgos fascinantes que les ayudan a soportar el frío y a encontrar alimento.
Si quieres ver impresionantes exhibiciones de cortejo, noviembre es el mejor mes para visitar a los pingüinos de la Antártida.
Además de los pingüinos, hay muchos otras aves para avistar en la Antártida. Desde charranes y petreles hasta pardelas y cormoranes, hay más de 46 especies de aves que disfrutan del aire fresco antártico.
Quizá la más impresionante sea el albatros. Con una envergadura de hasta 11 pies (3,35 metros), esta ave colosal es la más grande del mundo. Además de su tamaño, el albatros es conocido por su elaborado ritual de cortejo — una danza que une a la pareja de por vida.

